Miserable cancer, tú que apareces sin avisar. Tú que te llevas la vida de las personas como te da la gana, sin avisar, con dolor e injustamente.
Tú no podías esperar llevarte a mi madre en otras fechas, tenías que arañar las entrañas de los sentimientos en lo más profundo de mi familia. Tenías que hacer tu trabajo metódico y sin compasión. Eres un miserable por no haber dejado disfrutar a una abuela de la ilusión de sus nietos en estas fechas. Eres un miserable por dejar a un hombre, que lo ha dado todo por su mujer, destrozado por la sinrazón de la despedida antes de tiempo. Eres un miserable por no dejarnos disfrutar de la persona que nos dio la vida a mis hermanos y a mí, ahora que podíamos.
Por todo esto, yo te maldigo señor cancer, por no ser más que una puta enfermedad mortal que, espero y deseo, algún día los seres humanos podamos hacer contigo, lo mismo que tú haces con nosotros.
Mamá, te quiero y ánimo.