clases de teatro, joyas y discotecas.
Para mí es casi madrugada, ya que llegué tarde del Staaf. Como siempre, un éxito de público y, yo estuve bien gracias a quien haya que darlas. De todas formas estoy cansado de presentar el concurso... pero si uno promete, cumple.
Hoy tengo que dar clase a mis "niñas", 9 niñas de 9 años que reciben en Santiago, un barrio de aquí, clases de teatro por las mañanas del sábado. Siempre llego matado, pero me encantan y me llenan de energía. Creo que es la mejor terapia que he encontrado, me relajan y me sienta muy bien. No quiero crecer nunca.
Joyas... para sobrevivir comerciamos con ellas. Las compramos lejos, muy lejos... allí donde todavía la gente valora una sonrisa desconocida y donde los niños te miran con verdadera belleza interior expuesta al mundo, donde, también, la miseria rompe y sesga las vidas humanas sin compasión... Perú. La tierra de los Incas, de los chinos peruanos, de los serranitos, de los chibolos, de los Andes, del Cui, de las lineas de Nazca y de Machu Pichu... Esta tarde, reunión en Donosti con las más de las más amigas de mi hermana.
Discotecas... Las odio, pero me dan de comer ya que son parte de uno, como ves, de mis múltiples trabajos que tengo... Es lo que tiene ser un actor pobre y feliz, la multitud de trabajos que se hacen para sobrevivir.
Bueno, mis niñas me esperan.
